lunes, 3 de septiembre de 2012


Turismo arcoíris. Notas de color en Tierra de Cantos

 

Venía decidida a contar cómo se lo montan en Ávila para atraer turismo, sus rutas teatralizadas por la ciudad amurallada, su promoción del barrio judío, gastronomía, alojamientos… pero he visto esta otra noticia en la agencia ICAL que me ha parecido la mar de interesante… cito textualmente:  

“La localidad burgalesa de Frías es uno de los núcleos más transitado durante el verano y gran parte del año. Bella donde las haya, la ciudad más pequeña de toda España se abre al turismo internacional y desde hace unos meses al sector gay de la mano del título ‘Gayfriendly’ que acoge a aquellos municipios que animan a parejas de gays y lesbianas de todo el mundo a pasear por sus calles. Una moderna iniciativa que ha convertido a esta pequeña localidad de poco más de 200 habitantes en un pueblo abierto a todos. Consciente del gran potencial que tiene el turismo en la localidad, el alcalde de Frías no se lo pensó dos veces cuando le presentaron la idea de acudir a la Feria Expogay que el pasado mes de octubre reunió en Torremolinos a personas del sector gay y hostelero de todo el país. “Los primeros resultados han comenzado a verse estos meses y creemos que han sido muy buenos. Muchas parejas se han animado a pasar por aquí y sí que se nota el paso por Torremolinos”, asegura el alcalde, consciente de la repercusión que la denominación haya podido causar a los vecinos. “La verdad es que pilló a muchos por sorpresa, pero nosotros pensamos que esto puede ser bueno para el turismo y la economía de Frías, y así lo estamos viendo”.


Bandera gay


Gay friendly es un término anglosajón utilizado mundialmente pare referirse a lugares, políticas, personas o instituciones que buscan activamente la creación de un ambiente amigable hacia las personas LGBT (Lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Este término es un típico ejemplo de vocablo norteamericano de fines del siglo XX que es el producto de tanto el factor de la implementación de derechos para homosexuales como la aceptación de políticas LGBT en lugares de trabajo y escuelas, como también el reconocimiento de gays y lesbianas como un grupo distintivo de consumidores en los negocios.

Según el Instituto de Turismo de España, el turismo arcoíris gasta mucho dinero, un 30% más que el resto. 

A lo mejor el futuro de nuestro turismo de interior pasa por idear políticas de promoción enfocadas al ‘colectivo arcoíris’. Escuché a un tipo decir que cuando no se tienen muchas luces a la hora de idear campañas publicitarias lo mejor es copiar al que le va bien (y que no se note mucho, claro). Por eso, a lo mejor no vendría mal asistir a la Feria Expogay de Torremolinos con un paquete vacacional que, a groso modo, podría incluir todo lo que ya se está vendiendo (creo que sin demasiado éxito) de forma separada: Pernoctaciones en casa rurales, rutas teatralizadas en los principales focos patrimoniales, degustaciones gastronómicas, excursiones para la observación de avifauna, pequeñas incursiones al Camino de Santiago, jornadas de pesca… una semana de máxima tranquilidad y bien planificada para grupos reducidos sin miedo a gastar. 

Por cierto, Ávila está de puta madre. 

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